Un cierre honesto de abril, un nuevo comienzo con calma, foco y fuerza. De cómo enfrenté mi interior, lancé mi propio evento y me preparo para lo que viene, desde mi rol de comunicadora, experta en maquillaje y amante de la moda.
Abril me enfrentó a todo.
Unos días antes de que termine el mes, sentí que tocaba fondo. Me enfrenté al dolor, al miedo, a emociones que no había sentido nunca con tanta intensidad. Pero también, después de atravesar ese túnel oscuro, vi algo: mi valentía. Esa que a veces olvido, esa que se despierta cuando más la necesito.
Me aferré a mis ideas, a mis sueños
En medio del caos, me sostuve con una sola cosa en mente: El Club de las Musas. Tenía fecha, lugar, y una energía muy clara. Me enfoqué, lo di todo. Fue mi ancla.
Ir hacia adentro no es fácil. Verte de verdad, sin filtros ni disfraces, es incómodo. Pero también es necesario si queremos renacer. Y yo sentí que renací. Que el sol volvió a salir después de esa tormenta interna.
Abril: un mes que marcó un antes y un después
Pasó de todo. Bueno, malo, transformador. Las cosas se sucedieron sin respiro. Y entendí que había estado dormida en algunos aspectos de mi vida. Que necesitaba despertar, mirar con otros ojos, tomar nuevas decisiones.
Y pude. Pude con todo. Me sostuve. Me pregunté:
¿Dónde está mi amor propio, ese del que tanto hablo?
Estaba ahí. Más callado, pero presente.
Y entendí algo importante: el amor propio no es un destino, es una práctica constante.
Mayo: un mes más calmo, más claro
Hoy, con las hojas cayendo y el otoño en su punto justo, digo hola, mayo.
Este mes llega con otra energía. Más calma. Más espacio. Pero también con cosas hermosas: el 10 de mayo tengo un nuevo evento y me presento en un rol que me emociona profundamente —como comunicadora, desde mi experiencia como experta en maquillaje, y con esa pasión por la moda que siempre me acompaña.
Mayo me encuentra más en eje. Más conectada con lo simple: los afectos, los abrazos desinteresados, las miradas transparentes, las risas espontáneas.
Y conmigo. Porque puedo perderme muchas veces, pero siempre, siempre puedo volver a encontrarme.
Bienvenido mayo.
Estoy lista para vivirte.
Con amor,
Mel 🩷







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